YA REGISTRÉ MI MARCA, ¿QUÉ SIGUE?
Por Karla Salazar El registro de la marca de un negocio o emprendimiento es un momento digno de recordar: el título de registro es expedido, se puede usar la marca libremente y sí, es un gran paso. Sin embargo, no es el último. Una vez obtenido el registro de una marca es importante considerar diversos puntos para su buen uso, defensa y conservación. En la práctica, muchas marcas pierden valor, se debilitan o se ven envueltas en conflictos una vez obtenido el registro, por el desconocimiento de sus titulares respecto a los pasos a seguir. Por lo anterior, el propósito de esta publicación es informar qué sigue cuando las marcas ya se encuentran registradas en México y cómo cuidarlas y conservarlas para sacar el máximo provecho. Implicaciones de tener un registro de marca El primer y más relevante punto a considerar es que tener un registro de marca da el derecho exclusivo a su titular respecto al uso del nombre y/o logotipo para los productos y/o servicios para los que fue solicitada la protección. Esto significa que, en estricto sentido, nadie más podrá hacer uso de una marca que sea similar o idéntica para los mismos o similares productos y/o servicios. Sin embargo, este derecho no es automático ni absoluto sino que depende de cuatro puntos clave: Es importante mencionar que la obtención del registro protege al titular, sin embargo, estos puntos son clave para la conservación y defensa del mismo, como se detalla a continuación. Cómo usar una marca correctamente Para lograr un uso correcto de una marca, es importante que la misma se use tal como fue registrada. Es decir, si es una marca nominativa (solo nombre), se debe usar el nombre; si se trata de una marca mixta (nombre y logotipo), se debe utilizar con nombre y el logotipo de manera conjunta, así como no hacer modificaciones que alteren su carácter distintivo; en caso de ser una marca innominada (logotipo), esta debe usarse tal cual, mismos colores y diseño. Pequeños ajustes visuales suelen ser aceptables, pero cambios importantes pueden hacer que, legalmente, ya no se esté usando la marca tal cual como fue registrada. Además de lo anterior, la marca deberá usarse de manera efectiva y constante. Es decir, se deberá incluir en contratos, facturas, páginas web, redes sociales, empaques y/o materiales. Este uso cotidiano será lo que mantenga viva la protección legal de la misma. Un error común es pensar que el registro protege todo el universo de marcas, cuando en realidad la protección abarca únicamente los productos o servicios para los que fue registrada y sólo en territorio nacional. Por lo anterior, si un negocio crece, cambia de giro o empieza a vender en otros países, es importante revisar si la protección actual sigue siendo suficiente o si conviene ampliarla de manera nacional o incluso internacional. Asimismo, resulta importante recalcar que la marca solo debe utilizarse en relación con los productos o servicios para los que fue solicitada su protección. Por otra parte, es altamente recomendable que, una vez obtenido el registro, se haga uso de las siglas “M.R.” o el símbolo ® con el fin de informar a terceros que es una marca protegida. Con esto, se podrá reforzar el hecho de que se tomaron medidas de protección respecto a una marca en caso de controversia. Es importante mencionar que el símbolo ™ no es aceptado por la legislación mexicana, por lo que se recomienda abstenerse de hacer uso del mismo. Asimismo, es importante que la marca se utilice directamente por su titular o, cuando sea aplicable, por un tercero autorizado mediante un contrato de licencia y tener pruebas de dicho uso. De lo contrario, se puede considerar que la marca no está siendo utilizada y podría quedar susceptible ante terceros. Con estas recomendaciones, se inicia el camino de una buena conservación y protección de un registro marcario. Uso de una marca por terceros En cuestiones comerciales, pueden existir casos en los que un tercero hará uso de una marca, ya sea para campañas publicitarias, colaboraciones comerciales, proyectos o incluso posibles franquicias cuando el negocio comienza a expandirse. Para esto, la manera correcta de proteger un registro de marca es celebrando un contrato de licencia de uso (la cual puede ser gratuita u onerosa, exclusiva o no exclusiva) en el cual se establezcan los lineamientos, reglas, temporalidad y acuerdos para el buen uso de la marca. Es de suma importancia que el titular de un registro cuente con este documento al autorizar a un tercero para utilizar su marca y evitar a toda costa el los acuerdos informales o verbales, mismos que pueden generar confusión, pérdida de control y conflictos que pueden derivar en litigios tardados y costosos. De igual manera, si el titular ya no se encuentra interesado en el registro o por cuestiones operativas un tercero debe utilizar la marca, se pueden transmitir los derechos sobre el mismo ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Como se mencionó previamente, es importante saber quién se encuentra realmente utilizando la marca y tomar las medidas necesarias y realizar los trámites correspondientes ante el Instituto cuando sea necesario, con el propósito de protegerla y blindarla ante cualquier acción de terceros. Uso no autorizado de una marca Con el uso de redes sociales y lo viral que pueden llegar a hacerse ciertos establecimientos, es común que crezca la competencia y terceros puedan llegar a imitar el nombre, logo o crear versiones muy similares a las marcas de un establecimiento con el fin de ganar reconocimiento y generar confusión en el mercado. Sin embargo, es importante mencionar que no todo lo similar es automáticamente ilegal. Con el fin de detectar esto, se deben tomar en consideración los siguientes aspectos: Se debe de tomar en cuenta que existe un riesgo real cuando las marcas venden lo mismo, se anuncian igual o pudieran generar confusión en el público consumidor. Estos tres puntos son clave para identificar esto, ya que dejarlo pasar pudiera generar mayores consecuencias. Actuar
Tu información estratégica, ¿Está realmente protegida o solo guardada?
Tu información estratégica, ¿Está realmente protegida o solo guardada? Por Elizabeth Eliseo Imagina esto: Tu mejor empleado decide irse hoy. Mañana, abre una empresa que ofrece exactamente lo mismo que tú, a los mismos clientes y usando tus mismos proveedores. ¿Es una pesadilla? No, es una realidad común cuando no blindamos nuestra información estratégica. En el mundo de los negocios, lo que te hace diferente no es solo lo que vendes, sino cómo lo haces. Aquí te decimos cómo ponerle candado a tu ventaja competitiva. ¿Qué es un secreto industrial ? Cuando hablamos de secreto industrial, pensamos en empresas grandes con la posibilidad de tenerlo y protegerlo como es la tan sonada fórmula de la Coca-Cola , pero realmente un secreto industrial es toda ventaja competitiva que tienes frente a terceros y eso realmente involucra: Es común cuestionarse si una receta se protege a través del registro y realmente no, hoy en día, lo que se registra se encuentra de manera pública y se puede consultar por cualquier persona, como son las marcas, las obras, entre otras. Sin embargo, el secreto industrial no se registra, porque no se puede hacer público. El secreto industrial se protege. Regla de oro: Si te costó tiempo, dinero y esfuerzo desarrollarlo, y si tu competencia lo tuviera te haría daño, es un secreto. ¿Cómo se protege? Primero se debe de identificar y posterior a eso, celebrar políticas o manuales de acceso al secreto industrial en el que se establezca correctamente quien debe de tener acceso y como. Otro medio y primero escudo es el NDA. El NDA: Tu primer escudo El Non-Disclosure Agreement (Acuerdo de Confidencialidad) es el «contrato de silencio» básico. Pero ojo, un NDA genérico bajado de internet a veces sirve de poco. Para que sea efectivo debe ser: Los contratos son necesarios, pero la prevención es mejor. Aquí 3 pasos tácticos para dueños de negocio: Checklist: Blindaje 360° No basta con «confiar», hay que documentar. Asegúrate de tener estas tres casillas marcadas: No veas la protección de información como un acto de desconfianza hacia tu equipo o socios. Míralo cómo cuidar el patrimonio de todos, una fuga de información puede hundir el barco donde todos navegan. Edición: Hilda Castro